A estas alturas ya no importa si repito ideas, pero te vi persiguiéndome por ahí. Te escondías atrás de un árbol cuando me daba vuelta a mirarte, pero sé que estás ahí. Lo sé porque hace dos años hiciste lo mismo, después de que te dije que te veías feo con zapatos de cuero
La historia es cíclica. Y para qué agrandar tanto las cosas; si la historia del mundo puede ser cíclica, también la historia de una persona. Y quizás no sea cíclica, sólo se repiten algunas cosas, lo que permite leer las situaciones antes de que sucedan en su totalidad. Mas simple: te caché.
Te espero en la esquina donde nos veíamos a los 15 años, y comeremos un helado, y luego te pondrás a llorar. Y re-escribirás la canción a la que le pusiste mi nombre. Y luego volverá a desaparecer de tu memoria. Supe todo eso cuando te vi escondido tras ese árbol.
0 pedacitos de vida:
Publicar un comentario en la entrada